lunes, septiembre 17, 2007

Si Mahoma no va a la montaña....


Ay, mi Paul! (leáse con la entonación de "Ay, mi Jose" de la Jurado) años soñando con cruzar el charco para pasear por Brooklyn y tocar al timbre de tu casa de Park Slope. Años soñando con qué te diría si algún día te viera o si el azar, ese azar tan tuyo, hiciera que nos tropezáramos en un banco de un parque o en una charcutería.
En una esquina.
En un cruce de paraguas, bajo un sirimiri.
Ay, mi Paul! aquí me tienes contando los días que faltan para verte.
No he conseguido ir a Brooklyn.
Aún.
Pero el jueves llegas al festival de Donosti como presidente del jurado.
El sábado estrenas tu película The inner life of Martin Frost.
Pase exclusivo para prensa y acreditados. La primera en la frente.
Así que no podré ver la película. Pero no me amilano. Allí estaré. Montaré guardia donde haga falta con tal de verte.
Si véis a una loca gritando como una posesa y agitando El libro de las ilusiones al grito de "Poooooool, write me something, pleaaaseee, lo que seaaaaaaaa".
Pues ésa seré yo.
Mi admiración por Paul es verdadera. Tan verdadera que, realmente, no he sentido por nadie algo así. Hubo otro antes que él, Pablo también, pero cuando le conocí ya había fallecido. Así que hasta llegar a Paul no he podido vivir la experiencia tan maravillosa que supone que mi escritor favorito publique libros, le hagan entrevistas, escriba guiones, ruede películas, reciba premios y sea el protagonista de numerosos blogs y artículos. Hay muchos más escritores que me gustan y a los que sigo, pero no con esta pasión, que no viene solo de lo que escribe sino también de él, de su vida, de su familia, de sus cosas. Todo lo que le rodea me provoca curiosidad y atracción.
Feliz yo que voy a poder disfrutar de verle en persona.
Espero...
Con eso me conformo.

14 comentarios:

Carmen dijo...

!Qué suerte que tienen algunos! Yo, estos días por Londres ya me fijaba si por casualidad me cruzaba con Clive Owen, pero ná de ná... habrá que seguir buscando, algun día, algún día, el menos esperado.
Besos

delantal dijo...

a mí me gustó más en el palacio de la luna, Smoke o la trilogía...las primeras novelas me gustaron mucho más que esta última de las follies de Brooklyn. Pero tienes enorme suerte de poder verlo.
besos

martina dijo...

Desde mi punto de vista la genialidad de Auster consiste en que cuenta historias que podrían ocurrirnos a cualquiera de nosotros. Simples y complicadas...

Juanjo dijo...

Pues usted que lo disfrute.

Besos.

Camille dijo...

Carmen ja ja tú siempre apuntando alto Clive Owen, eh?? me encanta como le quedan los vaqueros ;)

Delantal, a mi me gusta todo y siempre, pero de mis favoritos El país de las últimas cosas y La música del azar.

martina, totalmente de acuerdo contigo: su genialidad es su simpleza, su manera llana de llegar a y desde. Y su magia enlazando historias una dentro de otra.

Juanjo, gracias majo! espero poder colgar una foto o "algo" :)

joxín dijo...

Pues a mi, con Auster me pasó lo que con ningún autor. Compré el primer libro de él, y me engancho tanto que durante dos meses estuve "en Brooklyn" gracias a sus historias. Como decís cuenta situaciones comunes, pero usa la casualidad de forma magistral. Sus novelas son cruces de caminos.

Yo me quedo con Tombuctú, El palacio de la luna y sobre todo Leviatan. Aunque es tan dificil como preguntrarle a un niño: ¿ a quien quieres más,a papa o a mama?

jxn

Camille dijo...

joxín, coincido contigo! yo también a veces creo que es en Brooklyn donde vivo, aunque "casualmente" se parezca a Bilbao...ja ja

Nana dijo...

Hola!!!!!!!

Me encanta leer a alguien que siente admiración por un escritor. Da gusto.
Y si es como Auster, mucho mejor.

Te entiendo, yo también admiro en secreto (y no tan en secreto) a algún genio de la literatura ..

Por cierto ... me encantaría oirte gritar libro en alto, debe ser curioso. Espero que haya foto de tal momento.

kimel dijo...

Saludos, Camille;

Lo primero, gracias por tu comentario.
Lo segundo, me alegra mucho volver a leerte.
Permíteme que te cuente algo:
Con 16 años, en el instituto, el profesor de dibujo nos habló del papel que la casualidad y el azar juegan en la vida. Para ello nos enseñó un trozo de una película. Aquellas pocas escenas (cuando Paul Benjamin se apresura a preguntarle a Auggie Wren si puede comprar un par de cajetillas de Schimmelpenninks antes de que cierre el estanco y Auggie le invita a pasar y le enseña su obra) se me quedaron grabadas en la memoria.
Pasaron los años y un buen día me topé con la banda sonora de Smoke (no sabía que la peli se titulara así, pero la reconocí al instante), luego me encronté con que también había un libro-guión. Así, empecé a leer las obras del guionista de aquella película que seguía en mi cabeza pero que no conseguía en ningún videoclub, en ninguna tienda. Allá donde iba me daban la misma respuesta: "está descatalogada". Hablo de hace más de cinco años, de VHS y tal...
Para cuando dí con la película aquel escritor ya me había enganchado como ningún otro lo había hecho hasta entonces y tampoco lo ha hecho hasta ahora. Aquel escritor con ese nombre que tan familiar se me hacía. Me sonaba de algo y no sabía de qué. Paul Auster.
Años después tuve la suerte de poder visitar Brooklyn. ¿Realidad o ficción? ¿Cómo se distinguen? Yo sentí que ya había estado allí. No veas cómo imaginé cruzarme con la persona que me llevó a Park Slope, Prospect Park y alrededores... En ningún estanco encontré Schimmelpennicks, ni siquiera los conocían... Tampoco importó. Yo veía a Auggie Wren detrás del mostrador de cada estanco al que entraba.

Dentro de muy poquito (cada vez menos) espero poder ver de cerca, por primera vez, a Paul Auster.
No podré gritar, lo sé, me quedaré sin palabras, eso sí, si oigo gritos pensaré en ti.
Gracias otra vez.


P-D. No he encontrado el momento pero hace tiempo que tengo una nueva entrada en la cabeza. Soy lento y poco constante... sorry.

Agur

Camille dijo...

Kimel,
No sabes la curiosidad qué tenía de saber quién eras. Al principio, imaginé que la relación estaría en Paul, pero como tienes otros blogs enlazados de los que yo también visito pues dejé que el azar se encargara del resto.
Se me ha revuelto un poco todo al leerte. Tienes que seguir escribiendo, por eso te animé a ello.
Yo, soy mayor que tú (ahora verás por qué), pero también llegué a Paul a través de Smoke....sólo que yo la ví en el cine, cuando la estrenaron !!!
Me alegra que nos hayamos encontrado, en serio.



P.D. Tu profesor de dibujo era todo un personaje, no crees?

EL AVENTURERO dijo...

yo tambien ire a ver la pelicula de auster a donosti, no en el pase de prensa sino en otro que hay en el victoria eugenia el lunes.

a lo mejor se pasa a presentarla aunque me imagino que con lo del jurao andara liado

EL AVENTURERO dijo...

por cierto tambien dan en donosti un documental de david lynch, que tiene buena pinta y como parece que tambien te gusta...

y otro sobre marlon brando con mejor pinta aun

Camille dijo...

aventurero,
calla, calla, que me mata la envidia. Yo sólo puedo ir en finde, así que bastante suerte he tenido de que sea en sábado cuando la estrenan. Vete con cámara, eh? porsiaca...

Me encanta Lynch, sí, no se nota nada, verdad? ;)

Camille dijo...

Le he visto al mediodía en el programa de la "Lagartiburu" con su mujer, Siri Hustvedt, en plan diva holliwoodiense e impidiendo que las niñas se acerquen a él.
Jo !!!